Pan plano moldeado a mano, inspirado en el tradicional pan indio naan, elaborado con harina de trigo, agua, aceite y levadura. Cocido a la llama en un horno de barro.
Un buen pan naan debe ser ligero y esponjoso. Para obtener los mejores resultados, se cuece a fuego fuerte: queda crujiente por fuera pero sigue siendo esponjoso por dentro.